Según un análisis de la consultora Omdia, esta proyecta una disminución del 12% en los envíos globales de computadoras de escritorio, portátiles y estaciones de trabajo en 2026; esto se dá sobre todo en los dispositivos de bajo presupuesto, es decir, los equipos cómputo de entrada o consumer, los cuales caerán este año y el próximo el próximo año, en gran medida debido al aumento de los costos de memoria y almacenamiento.
Esta caída responde directamente a los fuertes aumentos en los precios de la memoria y el almacenamiento, y Omdia prevé un aumento mínimo del 60 % en los precios durante el primer trimestre de este año. La situación tampoco muestra signos de mejora, ya que se esperan nuevos aumentos de precios y escasez a nivel mundial “se anticipa una mayor presión alcista sobre los precios durante los trimestres restantes del año, aunque se espera que los aumentos posteriores sean más moderados”.

Desde el primer trimestre de 2025, el costo de las configuraciones de memoria y almacenamiento ha aumentado entre $90 y $165, este aumento de precios ha ejercido una presión considerable sobre los fabricantes de dispositivos, que han cancelado campañas promocionales, ajustado las configuraciones de los dispositivos y aumentado los precios de los productos.
Se espera que el impacto en las distintas categorías de PC sea prácticamente constante y se prevé que las ventas de equipos de cómputo de escritorio disminuyan un 10 %, hasta los 53,2 millones de unidades, mientras que las de portátiles disminuirán un 12 %, hasta los 192,2 millones de unidades, según la consultora.
El aumento de los precios de la RAM podría suprimir la demanda
Para los consumidores y las empresas que se encuentran en el extremo más agudo de esta tendencia, Omdia dijo que se esperan «fuertes aumentos de precios» durante el próximo año a medida que los proveedores de dispositivos cambian su enfoque hacia dispositivos de gama alta, en lugar de opciones de menor presupuesto.
Un factor clave aquí es que los proveedores tienen “menos margen para absorber los costos crecientes” con dispositivos más baratos, según Ben Yeh, analista principal de Omdia.
“Los consumidores de este segmento suelen ser más sensibles a las fluctuaciones de precios”, afirmó, además, los productos de gama baja suelen depender de componentes de generaciones anteriores y de menor capacidad, y reciben menor prioridad de asignación, a la vez que se enfrentan al obstáculo de que algunos proveedores interrumpan la producción”.

“Dentro del suministro limitado de bits que los proveedores de PC pueden obtener, priorizar los productos premium será una estrategia preferida para mitigar los impactos en el rendimiento comercial”, agregó Yeh.
En pocas palabras, los dispositivos económicos ocuparán un lugar más bajo en el orden jerárquico de los fabricantes.
Para colmo de males, el mayor enfoque en dispositivos premium podría frenar aún más la demanda de los consumidores. De concretarse, Omdia prevé una disminución del 15 % o incluso peor en los envíos de PC a nivel mundial.
Las empresas podrían verse afectadas
Se espera que, en 2026, los precios de las PC inferiores a 500 dólares sean los más afectados, con envíos que caerán un 28% hasta alrededor de 62,1 millones de unidades. Los dispositivos de gama alta, o aquellos con un precio de 900 dólares o más, podrían mantener cierto grado de “crecimiento modesto”, señaló Omdia.
Una razón parcial para esta perspectiva optimista es el hecho de que los compradores empresariales están más dispuestos a asumir golpes financieros en comparación con los consumidores cuando se trata de actualizar sus dispositivos.
“Más allá de la mayor capacidad de las bandas de precios más altos para absorber los aumentos de costos, también consideramos que algunos consumidores y tomadores de decisiones de TI aceptarán precios más altos para satisfacer necesidades esenciales, lo que impulsará un cambio al alza en la combinación de precios”, señaló Yeh.

Esperando que bajen los precios
La investigación de Omdia es la última de una serie de estudios recientes que advierten sobre el impacto a largo plazo del aumento del coste de la memoria. El mes pasado, Gartner publicó un estudio similar, señalando que los fabricantes de dispositivos centrarán su atención en modelos de gama alta para absorber el aumento de costes.
En particular, la firma analista advirtió que tanto los consumidores como las empresas podrían retrasar la actualización y la compra de dispositivos como resultado del aumento de precios.
“Los precios más altos reducirán la gama de dispositivos disponibles, lo que incitará a los compradores a conservar los dispositivos durante más tiempo, alterando fundamentalmente los ciclos de actualización”, afirmó.
Gartner anticipa que, como resultado, los ciclos de vida de las PC de consumo y empresas se extenderán, ya que ambas empresas intentarán aprovechar al máximo sus dispositivos antes de la próxima actualización. Sugiere que el uso podría extenderse un 20 % y un 15 % para consumidores y empresas, respectivamente.
Estas actividades también tienen implicaciones posteriores. Si bien prolongar la vida útil de los dispositivos puede aliviar la presión financiera, también conlleva riesgos de seguridad adicionales y podría incrementar los costos a largo plazo debido a requisitos de gestión de dispositivos más intensivos.














