Si un usuario busca un dispositivo para productividad lo ideal es comprar una computadora portátil, pero si ese usuario busca una pantalla táctil, con compatibilidad específica para lápices y aplicaciones creativas entonces lo ideal es comprar Tablet, pero ambas cosas no deben coincidir señalan analistas de tecnología en un informe acerca de este tema.
Este es el razonamiento, estos analistas informan que cuando los fabricantes de equipos de cómputo portátiles incorporan pantallas táctiles, estás se vuelven un problema en lugar de no una solución, es decir, para las tareas más precisas, nada supera a un ratón o un panel táctil, mientras que las pantallas táctiles solo tienen sentido en un formato sin teclado ni ratón dedicados.
Estos analistas hacen referencia a que Apple ya se encuentra en una fase avanzada de producción de los dispositivos, pero aún hay tiempo para que la empresa descarte la idea, al estilo Google, ya que la inclusión de una pantalla táctil en una MacBook es una señal de una profunda bancarrota creativa. Es una auténtica jugada de «se nos acabaron las ideas», lo cual resulta extraño considerando que, según se informa, llegará junto con el tan esperado panel OLED para la MacBook.
Al momento no se ha determinado ninguna funcionalidad que pueda ofrecer, más allá de casos de uso específicos para el lápiz de Apple en aplicaciones creativas, y que más bien se debería ver la compra de una Tablet.
Si bien es cierto la incorporación de pantallas táctiles viene desde hace años, pero el tiempo ha ido señalando que las desventajas de esta tecnología se hacen cada vez más evidentes, por ejemplo cuando se rompe la pantalla de una laptop estándar, se puede arreglar con relativa facilidad y a bajo costo, mientras que las pantallas táctiles son más caras de reemplazar, y ni pensar en los altos costos de dotar de ellas a una fuerza laboral ya que cuando se dañan, pueden registrar clics aleatorios por toda la pantalla ocasionando instrucciones no deseadas en las aplicaciones empresariales. Al final, los analistas señalaron que las portátiles con pantalla táctil no aporta ningún valor añadido, son un riesgo y tienen costos añadidos sin ningún beneficio real, un error para cualquier fabricante, y un auténtico pecado si se incluye en la gama de las MacBook.













