La inteligencia artificial se ha convertido en un motor clave para la transformación empresarial, pero su rápido crecimiento también plantea desafíos en sostenibilidad y consumo energético. En respuesta, Lenovo refuerza su compromiso con la innovación responsable, creando soluciones que combinan potencia, eficiencia y respeto por el medio ambiente.
Un informe de Goldman Sachs Research estima que el consumo energético asociado a la IA podría aumentar hasta 165% entre 2023 y 2030. Para enfrentar este reto, Lenovo desarrolló su sistema Neptune® Liquid Cooling, que mejora la eficiencia energética 25 veces respecto a generaciones previas y es 300 veces más eficiente en el uso de agua. A ello se suma su alianza con NVIDIA, orientada a impulsar proyectos de IA más ágiles, escalables y sostenibles.

La compañía también integra la sostenibilidad en todo el ciclo de vida de sus productos: planea incorporar 300 millones de libras de plásticos reciclados para 2026 y utiliza empaques 100% renovables hechos de bambú, caña de azúcar y plásticos recuperados del océano. Además, su programa Asset Recovery Services (ARS) fomenta el reciclaje y reutilización de equipos, reduciendo desechos electrónicos.
Lenovo apuesta por una IA híbrida, con AI PCs que integran procesadores neuronales para ejecutar modelos localmente, reduciendo la carga sobre los centros de datos. Su modelo Lenovo TruScale, basado en pago por uso, permite reducir hasta un 20% las emisiones de CO₂ y el consumo energético utilizando servidores y GPU NVIDIA optimizados para IA.
Con una eficiencia térmica 3,5 veces superior y una reducción de 50 kg de cartón por rack gracias a su integración en planta, Lenovo demuestra que la innovación tecnológica y la sostenibilidad pueden avanzar juntas, marcando el camino hacia una inteligencia artificial más responsable y eficiente.














